El uso de las buenas prácticas en la ejecución de la fabricación de los productos que comercializamos es un programa que se mantiene durante todo el año y que garantiza un proceso limpio y seguro para nuestros alimentos.
Un ejemplo de estas buenas prácticas es que todo el personal de producción utiliza uniformes blancos, que se lavan diariamente en la lavandería de la compañía. Los empleados al ingresar al proceso productivo deben utilizar protectores de pelo, boca y manos, o sea guantes, para asegurar no contaminar el producto. Antes de entrar a cada una de sus estaciones de trabajo los empleados deben seguir un proceso estricto de limpieza y de desinfección adecuada de sus manos y brazos.
Todos los empleados que se incorporan en áreas de producción deben usar la ropa limpia y no pueden comer, beber, fumar o masticar chicle cerca de dichas áreas. La planta de producción también se mantiene en las mejores condiciones, tanto de infraestructura como de ornato y limpieza, para evitar cualquier riesgo de contaminación externa.
Además, en varias etapas del proceso productivo, se encuentran mecanismos para detectar metales y otros elementos, por lo que si el sistema encuentra algún objeto extraño lo desecha. Todo lo que se ha mencionado, son algunos ejemplos para garantizar la seguridad de los alimentos, pero en realidad la lista de lo minuciosos que somos en nuestros controles para garantizar la calidad y seguridad de los alimentos es extensa.