En la naturaleza, el mercurio es emitido a la atmósfera por medio de volcanes, incendios forestales y erosión del suelo. El metilmercurio es una forma orgánica de mercurio que se produce en cuerpos de agua por la acción de bacterias.
Los peces, como el atún, absorben el mercurio metílico a medida que se alimentan en dichas aguas y éste se acumula en sus cuerpos. Pero no todos los peces contienen la misma cantidad de mercurio, más bien, esto depende de la zona donde se encuentren y del tamaño y la forma de alimentación de los mismos.
Todo animal marino (peces y mariscos) contiene como resultado de su alimentación niveles bajos de mercurio en su organismo, siendo el atún una de las variedades que de acuerdo a la FDA (Food and Drug Administration) y a la EPA (Environmental Protection Agency) contiene la menor cantidad de mercurio.